Cas Carter
Cas Carter es una casa pagesa declarada bien catalogado, junto con el horno de leña anexo. El proyecto combina la restauración y consolidación de la casa original, de 109 m², con una ampliación de 67 m². En la parte catalogada, cada decisión se tomó con el objetivo de conservar la materialidad y el sistema constructivo tradicionales.
La ampliación se resuelve como un volumen nuevo de cubierta plana, más bajo que la casa original y acabado con cal, que se adosa a uno de sus extremos. El nuevo cuerpo, de líneas sencillas, se distingue con claridad de la construcción tradicional sin competir con ella: la casa pagesa conserva su cubierta de teja y sus muros de piedra y acoge los dormitorios y los baños, mientras que la ampliación alberga la zona de día, con salón, comedor y cocina, abierta al exterior a través de una pérgola.
Los muros, interiores y exteriores, se repicaron para sanearlos. Este trabajo permitió recuperar elementos ocultos, como un antiguo banc gerre que había sido tapiado, y comprobar que los dinteles de las puertas estaban delimitados por piedras dispuestas verticalmente. En las fachadas laterales y posterior se rejuntó la piedra, mientras que la fachada principal y los paramentos interiores se enfoscaron con mortero de cal y arena. El tremujal visto desde el porxo se dejó en piedra vista.
La cubierta se encontraba en muy mal estado y no fue posible recuperar su madera. Se reconstruyó con vigas de pino y tegell de sabina y se colocó teja de barro nueva, recuperando la fisonomía original del tejado. Del mismo modo, se eliminó la cubierta de fibrocemento de la porchada, que se reconstruyó con madera y teja.
Los pavimentos de baldosa de barro, deteriorados por la humedad del terreno sobre el que apoyaba la casa, se sustituyeron por baldosas nuevas. Parte de la baldosa hidráulica de uno de los dormitorios, con motivo floral, se recuperó y se colocó en el porxo.
Las instalaciones de fontanería y electricidad se renovaron por completo. La carpintería exterior es de madera, con rotura de puente térmico, doble acristalamiento de baja emisividad y porticones de madera en las ventanas de la casa original. La carpintería interior, también de madera, se resolvió con puertas de taula i barra colocadas con galfons.
Por último, se restauró el horno de leña: el primero se repicó y rejuntó como el resto de muros exteriores, sin intervenir en su interior para conservar su fisonomía, y el segundo, que estaba en ruinas, se reconstruyó en piedra para que ambos se lean como un único elemento.